KOLUMBUS K-ROJO PIRÁMIDE (HABANO ECUADOR)

 

TERROIR... 

Hoy que es un día especial, nos disponemos a disfrutar de una estupenda comida en compañía de mi familia política, en el pueblo del interior de Asturias que los ha visto nacer. Un día típicamente astur, fresco, con momentos que rozan lo desapacible, pero que se compensan con el entorno en plena naturaleza, así como con la calidez de la estupenda compañía y la fabulosa pitanza que nos espera.

En esos maravillosos gestos de solidaridad y hermandad que aún persisten en los pequeños núcleos rurales, todos los habitantes de la pequeña aldea se reúnen junto a sus familiares directos para hacer de una simple comida tradicional un evento social y memorable, y disfrutar en conjunto de los sabores que les han identificado desde tiempos inmemoriales.

Tras saludar a los familiares y conocidos habituales y tomar en su compañía los primeros aperitivos al aire libre nos disponemos a disfrutar de la comida, elaborada con el mayor mimo por las amas de casa del pueblo. Desde el pan elaborado a mano, el embutido, así como la carne de sus propios establos y los postres de sus despensas. Una experiencia emocionante, y tras ella, nos disponemos a deleitarnos con una fumada alrededor de la larga mesa corrida, una vez recogidos los restos de la comida y con un buen café de puchero en las manos.

Para la ocasión, los dioses me han tocado con su dedo y he tenido la magnífica oportunidad de degustar un KOLUMBUS K-Rojo Pirámide, un tabaco con una apariencia extraordinaria, y unos matices muy en consonancia con los aromas que me transportan a la niñez en mis días de vacaciones estivales en el seno de una aldea similar de la patria querida.

Olores a madera, a establo noble, cuero, un tacto maravilloso y suave, aunque recio, propio de la hoja de capa Habano Ecuador que lo recubre y con un destello de la grasa natural que la da ciertos visos brillantes y un atractivo claroscuro al recibir la luz del día.

Una labor, que al igual que el anteriormente degustado KOLUMBUS K-Azul Pirámide, finaliza en una cabeza de afilada punta, rematada de una manera perfecta, y de un pie que luce un impecable corte, sin imperfecciones de ningún tipo, y que muestra una labor de excelente tabaco canario, bien rolado, aglutinado y compactado.

Rematado por una elegante anilla, con unos colores muy armónicos con el tabaco, en color rojo, con los bordes, la leyenda KOLUMBUS en fino dorado, flanqueado por las frases La Palma (izquierda) e Islas Canarias (derecha), así como por dos líneas de pequeñas cruces de Malta en tono rojo más claro, una sobre la palabra KOLUMBUS y la segunda en su parte inferior, que le otorga un toque biselado muy elegante.

Inicio la fumada imprimiendo un corte con guillotina de cuchilla doble, lo suficientemente grande para permitir que las primeras bocanadas nos lleguen al paladar plenas de sabor y matices a través de un tiro perfecto, sin requerir ningún es fuerzo por parte del fumador, tras lo cual el cigarro empieza a trabajar comenzando a entregar las primeras notas a madera de cedro, cuero y frutos secos (nuez moscada), pero de una manera gradual, yendo de menos a más, acompañando de una manera natural a la agradable conversación, al sabor del café de puchero y al destilado común que a todos nos han servido de acompañamiento (Blended Whisky Ballantine's).

Con la llegada del segundo tercio, el tiro permanece impertérrito, los sabores se van acentuando, suavizándose los matices más animales y destacándose los más dulces, amaderados y especiados a frutos secos tostados, en bocanadas de un humo denso y atractivo, que va creando una agradable atmósfera entre los asistentes a la charla de sobremesa una vez este se une al de los del resto de los cigarros de los presentes.

Risas, reencuentros emocionados con personas que continúan llegando a lo largo de la animada sobremesa, y que se van uniendo a la reunión. Todo ello crea una agradable sensación de sabor a la tierra que nos ha visto crecer, a nuestra tierra, a nuestros recuerdos y a la gente con la que has compartido las vivencias de toda una vida.

En el tercio final, el tabaco mantiene una temperatura de fumada excelente, sin desfallecimientos ni apagones, al unísono de la reunión en la que estamos disfrutando. La ceniza, de un atractivo color gris medio a gris acero y de constitución compacta, se mantiene sin problemas en el cigarro en bloques de 2-3 cm.

La proximidad de la combustión hace acentuarse a los matices especiados, a sotobosque veraniego y de madera de cedro, lo dicho, recuerdos totales de una infancia y juventud en un ambiente entrañable y familiar. Un auténtico compañero en el placer de regresión en el tiempo, con sabores, olores y tradiciones.

Tras una hora abundante de fumada, recibe un final honroso dejando que su vida se extinga para siempre por sí mismo con la misma nobleza que brindó en vida.

Formato: Pirámide - Dimensiones: 156 mm / Cepo: 52 - Tiempo de fumada: 60-70 minutos.

 

Parecidos razonablemente musicales:

La Bikina, Luis Miguel – Concierto Vivo 2000 + KOLUMBUS K-Rojo Pirámide

https://www.youtube.com/watch?v=NCvJwzDQTBM 

Un tema compuesto por el gran músico mexicano Rubén Fuentes en 1964, y que ha sido interpretado por multitud de cantantes y músicos de talla internacional (Lucha Vila, Yanni, Julio Iglesias, Paul Mauriat y su orquesta, incluso la gran Celia Cruz, aportándole su genial toque de calor tropical, entre otros), hasta que Luis Miguel la hizo suya por genio, garra, poderosa y temperamental voz, amor por su tierra y sus tradiciones, así como por su magistral interpretación que te traslada en el tiempo de una forma magistral a través de este tema musical basado en una leyenda popular, unida a uno de los acontecimientos más tristes y poco conocidos de la historia mexicana de la primera mitad del s. XX (La Rebelión o Guerra Cristera de 1926) https://es.wikipedia.org/wiki/La_Bikina y que ha sido reflejada (con ciertas licencias históricas) en la película más cara del cine mexicano, “Cristiada”, con la genial interpretación de Andy García, Peter O’Toole y Eva Longoria https://www.youtube.com/watch?v=5BKGIoDkrQE

Rubén Fuentes, hoy venerable nonagenario, se siente infinitamente feliz y satisfecho desde que hace más de 20 años su hija musical encontrase hogar y alma en la voz de este gran cantante.

Como soy de los que afirma que la mejor manera de hacer las cosas es cuando estas implican sentimiento y afán de compartir el disfrute, la gloria, los fracasos, así como el reconocimiento de la labor bien hecha, quizás también ayudará el hecho de que antes de cada actuación, Luis Miguel abrace uno a uno a todos los componentes de su mariachi y les anime diciéndoles "Hoy vamos a hacerlo bien padre y bien lindo, mis hermanos", a la vez que les brinda la mejor de su sonrisas.

Un tema musical que nos hace llegar el sabor de una tierra con un tabacazo que nos retrotrae a los sabores y sensaciones de nuestra identidad más arraigada.

 

LA BIKINA

Se inicia el tema con un impresionante acústico de mariachi.

Trompetas limpias capitaneadas por el gran Cutberto Pérez, a la sazón director del mariachi, ocho violines maravillosamente conjuntados, armónicos que transmiten la sensibilidad, vida y melancolía precisas de una forma maravillosa, la guitarra y la vihuela (guitarra pequeña) marcando ambas el compás con total claridad, acompañados por el ritmo sordo y contundente aportado por el guitarrón.

 

Solitaria, camina La Bikina

Y la gente se pone a murmurar

Dicen que tiene una pena

Dicen que tiene una pena, que la hace llorar

Altanera, preciosa y orgullosa

No permite la quieran consolar

Pasa luciendo su real majestad

Pasa, camina y nos mira sin vernos jamás

La Bikina... (coro mariachi)

Tiene pena y dolor

La Bikina... (coro mariachi)

No conoce el amor

Altanera, preciosa y orgullosa

No permite la quieran consolar

Dicen que alguien ya vino y se fue

Dicen que pasa las noches llorando por él...

(LM grita "¡mi mariachi!", y se aparta a un lado para permitir a su mariachi lucirse interpretando un soberbio solo en el escenario la parte central del tema).

La Bikina... (coro mariachi)

Tiene pena y dolor

Altanera, preciosa y orgullosa

No permite la quieran consolar

Dicen que alguien ya vino y se fue

Dicen que pasa las noches llorando por él

Dicen que pasa las noches llorando por él...

 

Maridajes talibanes sugeridos:

En base al cuerpo que este excelente tabaco muestra, así como su fortaleza mediafuerte, a mi inexperto parecer de talibán irreverente, yo lo acompañaría de:

- Brandy Carlos I.

- Un buen ”ronsito” canario Cocan/Arehucas.

- Arcos de Moclinejo PX Trasañejo Seco.

- Orkney Single Malt Whisky Scapa by Gordon & Macphail.

- Nikka Coffey Malt Whisky.

- Armagnac Dartigalongue 1996.

- Cognac Delamaine XO Pale&Dry.

- Calvados Roger Groult 12 ans d’âge.

- Aguardiente Viejo Salvador del Obispo 2010 Edición Limitada.

 

Conclusiones:

Un tabacazo sabroso, una gran fumada para quienes quieran disfrutar de sabores auténticos y limpios de principio a fin.